El Yasuní es el principal destino turístico de la provincia. Esta reserva cubre un área aproximada de 2,5 millones de acres de humedales, ciénagas, pantanos, lagos, ríos y bosques en sus tierras secas.
En la Amazonía ecuatoriana en un territorio de unos 30 mil Km2 entre los ríos Curaray y Napo encuentra hogar la nacionalidad Waorani en las provincias de Napo, Pastaza y Orellana. En 1990 lograron el reconocimiento de su reserva sobre 612.000 hectáreas que colindan con el Parque Nacional Yasuní. Se estima que su población la conforman aproximadamente tres mil habitantes unidos por su lengua propia: el Wao-Terero.
El pueblo Waorani se conforma por quince clanes. El más nombrado es el de los Tagaeri que se encuentra en aislamiento voluntario y estaría relacionado de alguna manera con los legendarios y poco conocidos Taromenane.
La unidad básica de la sociedad waorani es el nanicabo que lo constituyen familias ampliadas compuestas por seis a diez familias nucleares alrededor de un anciano o anciana que viven bajo el mismo techo. La unión de varios nanicabos se denomina huaomoni. Los huaomoni son de carácter endógamo, y los matrimonios se dan entre primos cruzados. Es decir, el varón puede desposarse con una prima hija de algún hermano de su madre o hermana de su padre.
El waorani (wao o huaoo como ellos se autodenominan) tiene un amplio y profundo conocimiento sobre las plantas que existen en su territorio. Su entendimiento de la botánica les permite usar las plantas como venenos, alucinógenos y medicinas. Una de sus habilidades más notorias es la extracción del curare: una neurotoxina potente que usan en sus cerbatanas para la cacería, la pesca y la guerra.
Para el waorani el bosque es su casa y ahí encuentra protección de todo lo externo que en su cosmovisión es inseguro. También cree que los animales tienen alma y en esta creencia basan su respeto hacia ellos. Se consideran descendientes de la unión del jaguar y el águila y se autodefinen como un pueblo guerrero. Cuando los waorani cazan con sus cerbatanas lo consideran una cosecha de los árboles para su alimentación y se restringe a monos, aves y pecarís. En su dieta también son importantes la pesca, la yuca, los plátanos que siembran y la recolección de frutos silvestres.
Su subsistencia se complementa con el uso de la fibra de la palma chambira para la fabricación de tejidos y artesanías que se comercializan principalmente en el Coca y Tena.
El Yasuní es el principal destino turístico de la provincia. Esta reserva cubre un área aproximada de 2,5 millones de acres de humedales, ciénagas, pantanos, lagos, ríos y bosques en sus tierras secas.