La selva amazónica del Ecuador o “El Oriente” ecuatoriano es la región más grande del país con más de 9 reservas y parques nacionales. La Amazonía abarca más del 11% del territorio ecuatoriano.
Esta zona cuenta con la mayor biodiversidad en Ecuador, con más de 800 especies de aves, más de 2500 tipos de insectos y más de 450 especies de flora endémica. La selva amazónica es un lugar para visitar durante un viaje a Ecuador. Los 9 parques ocupan el 33% del área total de la región. Esto demuestra el fuerte compromiso del país para su conservación.
En la región amazónica ecuatoriana habitan cientos de comunidades indígenas, formando más de 250 micro naciones, que incluyen a culturas como Siona, Secoya, Cofán, Shuar, Záparo, Huaorani y Quichua que están vivas. Los turistas pueden visitar los diversos alojamientos que ellos administran. Esta es una fuente de ingresos sostenibles para que sus comunidades inviertan en salud, educación y operaciones.
La Amazonía tiene un atractivo fascinante para los extranjeros quienes llegan a la región con la misma intriga que tuvieron los españoles, quienes arribaron aquí en el año 1500. Ellos creían que ésta zona estaba llena de frutas y especias, que podría enriquecerlos de regreso a sus tierras originarias. Muchos de los españoles creyeron la leyenda de El Dorado, la ciudad de oro, oculta del mundo exterior por árboles gigantes y jardines colgantes. Obviamente, la realidad era otra. Llena de serpientes letales, sapos venenosos, insectos excavadores, mamiferos feroces, tribus guerreras y arañas gigantes. Rápidamente, la Amazonía pasó de ser concebida como un paraíso a un verde martirio.
Afortunadamente, los turistas llevan repelentes, un equipo adecuado para senderismo y vacunas que los ayuda a defenderse de los peligros de la selva, haciendo de esta región un divertido y emocionante destino. Siguiendo con el auge del caucho en 1900, muchas de las zonas de la selva se han transformado en pueblos y ciudades donde fácilmente se encuentra restaurantes y opciones de alojamiento, así como visitas guiadas a la selva.
En la región amazónica ecuatoriana habitan cientos de comunidades indígenas...
La Amazonía u Oriente como es nombrada por los ecuatorianos es, relativamente, accesible desde cualquier parte del país, porque ocupa el borde oriental del Ecuador. Un viaje en bus, desde Quito, toma un poco más de 5 horas hasta el Tena, y hasta 8 hacia Francisco de Orellana (Coca). Un vuelo se demora solo 25 minutos desde Quito hasta El Coca o Lago Agrio. A pesar de que gran parte de la selva es espesa, hay bastantes opciones para explorarla, ya sea por uno mismo o con un guía. El Parque Nacional Yasuní, Parque Nacional Llanganates, Parque Nacional Podocarpus y la Reserva Faunística del Cuyabeno son algunas de las zonas protegidas más grandes del país y representan una parte de las 9 reservas en la región.
Los turistas pueden quedarse en uno de los pueblos de la selva o en los más famosos alojamientos del país—algunos muy lujosos—donde guías, paseos, comidas y hospedaje están incluidos en ofertas de paquetes combinados. Algunos paseos ofrecen en el día visitas a las cascadas y ríos de la región, en la tarde hacer rafting o caminatas, todo esto en un lapso promedio de una semana por el interior de la densa selva amazónica, lo cual hace más fácil disfrutar del lugar por cualquier periodo de tiempo a cualquier presupuesto.
A pesar del número de parques y reservas que hay, actualmente la región sigue amenazada por la tala de madera y el petróleo, así como la caza furtiva de animales más pequeños que contribuye a la extinción de escasas poblaciones de animales. Si bien ha mejorado mucho las condiciones los esfuerzos de conservación oficiales desde 2007.
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